A todos aquellos que tratan de hacer de
éste un mundo mejor o menos peor a través de la palabra poética les deseamos un
feliz día.
Que la
musa que les haya sido concedida los acompañe en sus fructíferos
desvelos para que el mundo se vista de imágenes y mundos nuevos; que la mirada
no nos devuelva siempre y cada vez lo tantas veces visto y gastado y desgastado
como una infeliz copia del edén. El paraíso, sépanlo bien, todavía está en la
palabra.
A crear mundos nuevos, a universalizar la
experiencia íntima, a veces dolorosa o gozosa, para que sea feliz o inevitablemente universalizada. Nos identificamos, vaya a saber uno por qué, con los perdedores,
desde Arturo Prat hasta los héroes de la Concepción, Balmaceda y tantos otros
que mejor no nombrar por ahora. Pero en este tiempo de otoño no podemos dejar
de mencionar las anchas alamedas donde caen las hojas de otoño. Pues, tomad una
y haced de ella un poema. Esta es, al menos, la convocatoria de este día otoñado que ya comienza a deshojarse.Atentamente
Escritores Chilenos et als
21 de marzo de 2013






